El yute como línea de pertenencia: afinidades y diferencias entre la obra de Rafael Montilla y quince artistas contemporáneos
Introducción
El artist statement de Rafael Montilla propone una visión del ser humano como parte de un proceso evolutivo que no lo separa de la naturaleza, sino que transforma su manera de reconocerse dentro de ella. La conciencia aparece como una dimensión dinámica: el mundo exterior se refleja en el interior del individuo, mientras que la experiencia personal participa en una estructura colectiva más amplia.
Dentro de este pensamiento, el cubo constituye la arquitectura central y la línea funciona como su gesto originario. La línea delimita, conecta, atraviesa y construye relaciones. Cuando esa línea se materializa mediante mecate de yute, deja de ser únicamente una abstracción geométrica: adquiere cuerpo, peso, textura, memoria agrícola y temporalidad orgánica.
El mecate es particularmente significativo porque no está formado por una sola línea. Surge de muchas fibras que, al ser torcidas, se convierten en una estructura común más resistente. Esta condición permite interpretarlo como una imagen material de la comunidad: cada filamento conserva su identidad, pero su capacidad de sostener depende de su relación con los demás.
El antropólogo Tim Ingold ha estudiado la línea no como una marca estática, sino como el recorrido de un movimiento. En su pensamiento, los seres vivos pueden concebirse como conjuntos de líneas que crecen, se desplazan, se cruzan y corresponden entre sí. La vida social no sería entonces una colección de entidades aisladas, sino una trama de trayectorias interdependientes.
Esta teoría ofrece una base particularmente fértil para comprender la práctica de Montilla. Su línea no solo delimita las aristas del cubo: representa la continuidad entre individuo, comunidad, naturaleza y cosmos. El yute convierte esa idea en experiencia física.
Ingold también sostiene que las propiedades de los materiales no son cualidades completamente fijas, sino resultados de sus relaciones con el ambiente, el uso, el tiempo y los procesos de transformación. Para comprender una materia es necesario contar su historia. En consecuencia, el yute no debe interpretarse únicamente por su color o textura. También contiene agricultura, extracción de fibras, trabajo manual e industrial, circulación comercial, degradación y memoria.
Este ensayo no pretende afirmar que Rafael Montilla deriva su obra de los artistas estudiados ni que sus prácticas sean equivalentes. La comparación identifica grados de afinidad a partir de seis dimensiones:
- El uso del yute como cuerda, tejido o superficie.
- La línea como principio constructivo y relacional.
- La relación entre ser humano y naturaleza.
- La memoria cultural y los conocimientos tradicionales.
- La coexistencia entre materiales naturales, industriales y tecnológicos.
- La construcción de espacios de contemplación y conciencia.
Desde esta perspectiva, Terumi Saito es la artista que presenta la afinidad general más cercana con la propuesta de Montilla. Sin embargo, Michael Singer es su paralelo conceptual y ecológico más fuerte. Otros artistas se aproximan a dimensiones parciales de su práctica, pero ninguno reúne de la misma manera el cubo, la línea, el yute, la evolución de la conciencia, la relación entre naturaleza y tecnología y la incorporación de la inteligencia artificial.
Terumi Saito: la afinidad más completa
Terumi Saito es la artista de la lista que más claramente se aproxima a la propuesta de Montilla porque en su obra coinciden el material, la línea, la memoria cultural, el cuerpo, el paisaje y la idea de una humanidad conectada por un conocimiento compartido.
Saito utiliza mecate de yute, algodón, bambú, seda, cerámica, tintes naturales y estructuras tejidas mediante telar de cintura. Su práctica reinterpreta una de las formas más antiguas de tejido, presente históricamente en diferentes regiones de Asia y de América Central y del Sur. La artista investiga la continuidad entre cuerpo, paisaje y herencia artesanal, al tiempo que busca preservar técnicas tradicionales amenazadas.
La cercanía con Montilla aparece, en primer lugar, en la función estructural del mecate. En Saito, la cuerda no es una decoración añadida a una forma previamente construida: constituye la propia arquitectura de la obra. El hilo se convierte en superficie, columna, borde, vacío y volumen. Del mismo modo, en el statement de Montilla, la línea no es un detalle secundario del cubo, sino el origen desde el cual la forma y la relación se despliegan.
La segunda correspondencia se encuentra en la idea de conexión cultural. Saito describe el tejido como una herencia compartida capaz de unir a la humanidad a través de la diversidad cultural. Esa concepción se aproxima profundamente a la afirmación de Montilla de que pertenecemos a un sistema vivo más amplio y de que el arte puede despertar una conciencia de pertenencia que siempre ha estado presente.
También coinciden en el diálogo entre pasado y presente. Saito no reproduce una técnica histórica como una reliquia congelada. La traslada hacia la escultura contemporánea y la combina con formas de experimentación material. Montilla, por su parte, no propone un regreso nostálgico a las culturas ancestrales, sino una apertura hacia una presencia más consciente en el mundo contemporáneo.
Sin embargo, existen diferencias importantes. El eje central de Saito es la conservación y transformación del tejido en telar de cintura, así como la continuidad entre tradición artesanal y escultura. En Montilla, el centro conceptual es la evolución de la conciencia, representada mediante el cubo y expandida hacia la relación entre naturaleza, materiales sintéticos, tecnología e inteligencia artificial.
Por ello, Saito es la artista más cercana en términos materiales, lineales, procesuales y culturales, pero la geometría simbólica del cubo y la dimensión tecnológica distinguen claramente la práctica de Montilla.
Michael Singer: la afinidad conceptual y ecológica más profunda
Si Terumi Saito es la referencia más próxima por el uso del mecate y la línea, Michael Singer es el artista que más se aproxima a la filosofía ecológica y relacional del statement.
Desde la década de 1970, Singer ha desarrollado esculturas e intervenciones en paisajes mediante bambú, ramas, piedras, carrizos, árboles y mecate de yute. En obras como Lily Pond Ritual Series 7/75, Glades Ritual Series IV y Glades Ritual Series/Cypress Domes, la cuerda une elementos naturales sin ocultar su vulnerabilidad.
La línea de yute actúa aquí como una fuerza de relación. No domina la naturaleza ni la convierte en simple recurso. Une, sostiene y organiza provisionalmente materiales que continúan mostrando su fragilidad y procedencia.
La obra de Singer ha sido interpretada como un puente entre naturaleza y cultura. Sus esculturas rituales construyen espacios donde los materiales naturales, la arquitectura y el paisaje se integran para producir una experiencia contemplativa. Con el tiempo, su práctica evolucionó hacia proyectos de regeneración ecológica capaces de limpiar agua, restaurar hábitats y relacionar arte, infraestructura, arquitectura y sostenibilidad.
La correspondencia con Montilla es profunda. Ambos cuestionan la idea del ser humano como propietario de la naturaleza. En sus prácticas, el artista aparece como participante dentro de sistemas que ya existen y que deben ser comprendidos antes de intervenirlos.
También comparten el interés por el equilibrio entre interior y exterior. Las obras de Singer no se limitan a ocupar un paisaje: modifican la conciencia con la cual el espectador lo contempla. Montilla busca una experiencia semejante cuando invita a detenerse, sentir y reconocer la pertenencia a un sistema mayor.
La principal diferencia es que Singer desarrolla una práctica fundamentalmente vinculada al lugar, la regeneración ambiental, el jardín, la arquitectura y la infraestructura. Su mecate funciona como unión física dentro de construcciones naturales y rituales. Montilla transforma esa misma condición de unión en un principio cosmológico y geométrico articulado alrededor del cubo.
Singer tampoco desarrolla, en las fuentes revisadas, una investigación central sobre inteligencia artificial o expansión tecnológica de la conciencia. Por ello, es el artista más próximo a Montilla en ecología, equilibrio, participación y contemplación, pero no en la totalidad de su arquitectura simbólica.
La línea, el yute y la relacionalidad indígena
El statement de Montilla reconoce que numerosas culturas indígenas han conservado formas de conocimiento basadas en la pertenencia, el equilibrio y la participación dentro de sistemas vivos. Esta dimensión encuentra respaldo en estudios sobre lo que Enrique Salmón denomina ecología kinocéntrica, una comprensión en la que los seres humanos forman parte de una compleja comunidad de vida y mantienen relaciones de parentesco, responsabilidad y reciprocidad con otros seres.
Esta referencia debe manejarse con precisión. No existe una única “sabiduría indígena” universal. Los pueblos indígenas poseen historias, cosmologías, territorios y sistemas de conocimiento diferentes. Por tanto, el trabajo de Montilla se fortalece cuando habla de principios específicos —reciprocidad, responsabilidad, parentesco ecológico y participación— en lugar de presentar todas las culturas indígenas como una unidad homogénea.
La cuerda permite visualizar esta relacionalidad. Cada fibra depende de las demás, y la resistencia del conjunto no elimina las diferencias internas. El mecate no representa una fusión en la que todas las identidades desaparecen, sino una forma de coexistencia estructurada por tensión, proximidad y cooperación.
Esta idea distingue la propuesta de Montilla de varias de las prácticas estudiadas. En algunas, el yute representa mercancía, herida, precariedad o memoria histórica. En la suya, puede convertirse principalmente en línea de pertenencia, sin que por ello pierda sus historias agrícolas, laborales y globales.
Theresah Ankomah: unión, trabajo y memoria social
Theresah Ankomah trabaja con cestas, hojas de palma, tintes, cuerdas de yute y técnicas de torsión, tejido, costura y anudado. Su práctica investiga las historias ocultas en la fabricación y circulación de objetos cotidianos.
Su cercanía con Montilla aparece en la comprensión de la cuerda como una estructura colectiva. En ambos casos, el yute puede conectar unidades separadas y convertirlas en una construcción espacial más amplia. También existe una afinidad entre la repetición del tejido y la idea de que la conciencia individual participa en una experiencia colectiva.
Sin embargo, Ankomah se concentra con mayor claridad en las relaciones entre artesanía, comercio, trabajo, género y geopolítica. Sus cuerdas hacen visible la circulación económica y social de objetos como las cestas utilizadas para transportar productos. En Montilla, la línea se dirige hacia una reflexión más ontológica: qué significa pertenecer a la naturaleza, cómo evoluciona la conciencia y de qué manera las estructuras interiores se reflejan en el mundo exterior.
Ankomah es, por tanto, una referencia importante para comprender el yute como trabajo colectivo y red social, pero no es la artista más próxima a la dimensión cosmológica y geométrica de Montilla.
Thea Lanzisero: naturaleza, arquitectura y materia industrial
La instalación Tend, realizada por Thea Lanzisero en 2011, combinó bambú, mecate de yute y una armadura de acero. Esta combinación se relaciona directamente con el interés de Montilla por hacer coexistir materiales naturales y sintéticos o industriales.
El bambú y el yute sugieren crecimiento, flexibilidad y temporalidad orgánica; el acero introduce estabilidad, manufactura y tecnología. La obra crea así una tensión entre organismo y estructura, fragilidad y permanencia.
La afinidad con Montilla es especialmente material. Ambos pueden construir un lenguaje de evolución mediante el encuentro entre materias que pertenecen a diferentes etapas del desarrollo humano: fibras vegetales, procesos manuales, geometrías construidas y componentes industriales.
La diferencia se encuentra en el alcance simbólico. La obra de Lanzisero se relaciona con arquitectura orgánica, protección y vulnerabilidad ambiental, pero no desarrolla de manera central el cubo, la línea como origen de conciencia ni la relación con inteligencia artificial.
Josep Grau-Garriga: el tejido convertido en espacio
Josep Grau-Garriga introdujo yute, cuerdas, alambres, aluminio, cobre y fibras sintéticas dentro del tapiz, alejándolo progresivamente de la pared y transformándolo en escultura espacial.
Su práctica presenta una afinidad formal importante con Montilla: la convivencia entre materiales naturales y manufacturados. El yute no aparece aislado, sino en tensión con metales y fibras sintéticas. Esta combinación puede considerarse un antecedente relevante para pensar la evolución material propuesta en el statement.
Grau-Garriga también libera la línea textil de la superficie plana. Las fibras se proyectan en el espacio, construyen vacíos y permiten que la obra sea recorrida desde distintos ángulos. En ese sentido, el tejido deja de ser imagen y se convierte en arquitectura.
No obstante, su investigación se relaciona más directamente con la renovación del tapiz, la memoria, la materia y la experiencia corporal del espacio. Montilla incorpora esos problemas dentro de un sistema simbólico más definido: el cubo como estructura de conciencia y la línea como principio universal de relación.
Manish Nai: geometría, compresión y memoria material
Manish Nai posee una afinidad especialmente significativa con el componente geométrico de Montilla. Utiliza yute, papel, cartón, tela y otros materiales modestos para producir composiciones, esculturas y formas organizadas mediante presión, repetición y geometría. Algunas de sus instalaciones incluyen pilares envueltos en yute teñido, mientras que otras comprimen el material hasta transformarlo en cuerpos densos y aparentemente fosilizados.
La relación con Montilla aparece en la transformación del yute mediante estructuras ordenadas. En ambos casos, una fibra humilde puede adquirir presencia arquitectónica y formal.
Sin embargo, Nai suele trabajar con compresión, desgaste, acumulación urbana y transformación de residuos. La línea del tejido queda contenida, aplastada o convertida en superficie. En Montilla, por el contrario, la línea tiende a conservar su condición de recorrido abierto y de vínculo entre dimensiones.
Nai se alinea con Montilla en geometría, materialidad y tensión entre orden y materia, pero no tanto en conciencia ecológica, conocimientos indígenas o evolución tecnológica.
Gunta Stölzl: estructura, geometría y unión de naturaleza e industria
Gunta Stölzl combinó yute con lana, seda y materiales industriales. En algunos tejidos para mobiliario utilizó directamente yute e hilo plástico.
Esta unión entre fibra natural y material sintético anticipa uno de los elementos fundamentales del statement de Montilla: la posibilidad de entender la tecnología no como lo opuesto a la naturaleza, sino como una etapa dentro de la evolución material y cultural humana.
Stölzl también ofrece una referencia importante para el cubo y la línea debido a su uso de retículas, repeticiones, módulos y relaciones geométricas. El tejido convierte líneas verticales y horizontales en estructura.
La diferencia principal es que su práctica se desarrolló dentro del diseño moderno, la experimentación textil, la arquitectura interior y la función. En Montilla, la geometría y la fibra poseen una dimensión más espiritual, ecológica y contemplativa.
Christopher Kelly: el nudo como experiencia interior
Christopher Kelly trabaja con hilo de yute, cuerda de cáñamo, fibras encontradas y materias naturales. Sus esculturas se relacionan con la memoria corporal, la experiencia sensorial y la neurodivergencia.
Su afinidad con Montilla se encuentra en el proceso interior. La repetición del nudo puede convertirse en una práctica de concentración y conciencia. Cada gesto queda registrado en la obra, de modo que el objeto final contiene el tiempo y la experiencia del cuerpo que lo construyó.
Esta dimensión se relaciona con la afirmación de Montilla de que el mundo interior y el exterior se reflejan mutuamente. El estado de conciencia del artista se vuelve visible mediante tensión, repetición, ritmo y acumulación.
La distancia aparece en la escala conceptual. Kelly parte de experiencias corporales y neurológicas específicas. Montilla formula una reflexión más amplia sobre evolución humana, naturaleza, tecnología y conciencia colectiva.
Ciara Elle Bryant: herencia, naturaleza y tecnología visual
Ciara Elle Bryant combina fotografía, video, instalación, tierra, plantas, mobiliario, mecate de yute y cuerda de manila. Su obra EYE–Ah investiga la cultura negra, la identidad y la herencia dentro del presente.
La cercanía con Montilla aparece en la coexistencia entre materia orgánica y tecnología. La proyección de video y los elementos naturales no se excluyen: se integran dentro de un ambiente que articula cuerpo, memoria, espacio e imagen digital.
Esta combinación es relevante para la relación que Montilla establece entre naturaleza y tecnología. Ambos entienden que los medios contemporáneos pueden ampliar, en lugar de borrar, la experiencia material y la memoria cultural.
Sin embargo, Bryant trabaja desde la especificidad histórica de la identidad y la experiencia afroamericana. Su obra no aspira a una universalidad abstracta desvinculada de esos contextos. Montilla, en cambio, se orienta hacia la condición humana compartida, la evolución de la conciencia y la pertenencia planetaria.
Ibrahim Mahama: el yute como red de trabajo global
Ibrahim Mahama utiliza principalmente sacos de yute desechados que han circulado por mercados y cadenas comerciales. Los une mediante costuras colectivas y con ellos cubre grandes superficies arquitectónicas. Las manchas, inscripciones y reparaciones conservan rastros de trabajadores, productos y desplazamientos.
Mahama se aproxima a Montilla en la dimensión colectiva. Sus grandes superficies existen gracias a la unión de innumerables fragmentos. Cada saco posee una historia particular, pero al coserse con los demás forma una piel común capaz de transformar un edificio.
En ese sentido, las costuras de Mahama también son líneas que unen. Sin embargo, su significado principal no es la armonía universal, sino la memoria del colonialismo, el trabajo racializado, la circulación de mercancías y la desigualdad económica.
Mahama es indispensable para evitar que el yute sea reducido a un símbolo romántico de naturaleza. Su obra recuerda que la fibra también está atravesada por comercio, explotación, transporte y trabajo invisible.
La diferencia con Montilla no es una oposición, sino una orientación distinta: Mahama dirige el material hacia la historia política; Montilla lo dirige hacia la conciencia relacional y ecológica.
Magdalena Abakanowicz: cuerpo, multitud y conciencia colectiva
Magdalena Abakanowicz utilizó sisal, cuerda, arpillera y tela de saco de yute para construir formas orgánicas, cuerpos, torsos y multitudes. Las figuras de su serie Crowd fueron realizadas con tela de saco de yute impregnada en resina.
Su obra se aproxima a Montilla por su reflexión sobre la relación entre individuo y colectividad. Las figuras semejantes parecen pertenecer a un mismo organismo social, pero cada una conserva variaciones producidas por la mano y el material.
También existe una afinidad en la condición orgánica de la fibra. La superficie áspera puede evocar piel, corteza, tejido muscular o materia vegetal, borrando la separación estricta entre cuerpo humano y naturaleza.
Sin embargo, Abakanowicz trabaja desde la experiencia de la guerra, la opresión, el anonimato y la vulnerabilidad de las multitudes. Su conciencia colectiva suele ser inquietante y traumática. La propuesta de Montilla se dirige más hacia equilibrio, gratitud, pertenencia y expansión consciente.
Alberto Burri: el yute como herida
Alberto Burri transformó sacos de yute rotos, cosidos y remendados en superficies pictóricas. Sus Sacchi sustituyen parcialmente la pintura tradicional por costuras, desgarraduras, parches y materia deteriorada.
Existe una afinidad material con Montilla porque ambos permiten que la fibra conserve su historia física. La costura puede entenderse como línea y el saco como superficie marcada por el uso.
Sin embargo, la línea de Burri opera principalmente como herida, sutura y ruptura. En Montilla, la línea es origen, vínculo y posibilidad de equilibrio. Burri enfatiza trauma y deterioro; Montilla busca transformación consciente y pertenencia.
Jannis Kounellis: naturaleza, industria y realidad material
Jannis Kounellis incorporó yute, carbón, algodón, piedra, hierro, alimentos y objetos cotidianos dentro del lenguaje del Arte Povera. En sus instalaciones, los sacos aparecen asociados con almacenamiento, trabajo, transporte, puerto y economía material.
La afinidad con Montilla aparece en la convivencia de materiales naturales e industriales. Ambos rechazan una separación absoluta entre naturaleza y producción humana.
Sin embargo, Kounellis emplea el yute principalmente como objeto comercial e histórico, frecuentemente en tensión con hierro, carbón y arquitectura. La línea no constituye su símbolo originario y el cubo tampoco organiza su pensamiento.
Su relevancia para Montilla reside en demostrar que una materia humilde puede conservar su realidad social y entrar al espacio artístico sin perderla.
Spencer Lewis: el yute como superficie pictórica
Spencer Lewis utiliza yute y cartón como soportes para pinturas abstractas de color intenso y gesto expansivo. El Smithsonian identifica el yute como uno de los soportes característicos de su producción.
La afinidad se limita principalmente a la presencia visible de una materia orgánica dentro de un lenguaje contemporáneo. La absorción, el color marrón y la aspereza del soporte participan activamente en la pintura.
La diferencia es que el yute permanece como superficie. No se convierte en mecate, línea tridimensional, vínculo estructural o símbolo de interdependencia. La línea de Lewis es fundamentalmente pictórica y gestual, mientras que la de Montilla es arquitectónica, relacional y conceptual.
Una afinidad que no significa equivalencia
La comparación permite establecer una constelación de cercanías:
Terumi Saito es la artista más próxima en la unión entre mecate de yute, línea, cuerpo, paisaje, conocimiento tradicional y herencia humana compartida.
Michael Singer es el referente más cercano en la relación entre naturaleza, participación, equilibrio, contemplación y regeneración ecológica.
Thea Lanzisero, Josep Grau-Garriga, Gunta Stölzl y Manish Nai se aproximan a Montilla por la combinación de materiales naturales e industriales, la arquitectura, la geometría y la expansión del textil hacia el espacio.
Theresah Ankomah, Ibrahim Mahama y Ciara Elle Bryant comparten su interés por la conexión colectiva, la memoria cultural y las redes históricas, aunque sus prácticas se concentran en contextos políticos e identitarios más específicos.
Christopher Kelly, Magdalena Abakanowicz y María José Argenzio se relacionan con su obra mediante cuerpo, transformación, temporalidad, repetición y memoria orgánica.
Alberto Burri, Jannis Kounellis y Spencer Lewis aportan antecedentes fundamentales sobre la incorporación del yute al arte moderno y contemporáneo, pero se encuentran más alejados de la idea de la línea como vínculo universal.
Las distancias no disminuyen la importancia de estos artistas. Señalan que cada uno formula una pregunta diferente a través de materiales aparentemente semejantes.
La singularidad de la propuesta de Rafael Montilla
La investigación revela que ninguna de las prácticas analizadas reúne todos los componentes presentes en el statement de Montilla.
Su singularidad se encuentra en la convergencia de cuatro sistemas:
El sistema material: el yute como fibra vegetal, memoria física y línea tridimensional.
El sistema geométrico: el cubo como estructura interior y exterior, individual y colectiva.
El sistema relacional: la conciencia de pertenecer a una red de vida, en diálogo con principios de reciprocidad y responsabilidad ecológica.
El sistema evolutivo: la coexistencia de materia natural, materiales sintéticos e inteligencia artificial como diferentes expresiones de la transformación humana.
Esta última dimensión resulta especialmente distintiva. En las fuentes revisadas, ninguno de los artistas estudiados articula de manera central el mecate de yute, el cubo y la inteligencia artificial dentro de una misma investigación sobre la evolución de la conciencia. Esta conclusión es una inferencia comparativa basada en las prácticas y obras documentadas, no una afirmación de que esos artistas nunca hayan utilizado herramientas digitales.
El riesgo de una propuesta tan amplia sería que el yute se convirtiera en una ilustración genérica de “conexión”. Para evitarlo, la obra debe permitir que la conexión ocurra materialmente.
La línea puede:
- Atravesar el interior y el exterior del cubo.
- Conectar estructuras separadas.
- Crear tensión entre elementos naturales y sintéticos.
- Formar nudos que registren decisiones y encuentros.
- Proyectar sombras que extiendan el dibujo fuera del objeto.
- Cambiar según la arquitectura de cada instalación.
- Hacer visible que una forma individual depende de otras líneas para sostenerse.
Cuando estas relaciones aparecen físicamente, el concepto deja de depender exclusivamente del statement. El espectador puede experimentarlo mediante su cuerpo.
Conclusión: una línea hecha de muchas líneas
Entre los quince artistas analizados, Terumi Saito es quien más se alinea con Rafael Montilla en términos generales, porque ambos conciben la fibra y la línea como medios capaces de relacionar cuerpo, cultura, memoria y humanidad. Michael Singer ocupa el segundo lugar y constituye su afinidad conceptual más profunda, por entender el arte como participación respetuosa dentro de sistemas naturales y por utilizar el mecate como vínculo entre materiales frágiles.
Sin embargo, la práctica de Montilla no se reduce a ninguna de estas correspondencias.
Su cubo introduce una estructura geométrica y filosófica que no está presente como eje central en Saito ni en Singer. Su diálogo entre materia vegetal, materiales sintéticos e inteligencia artificial expande la investigación hacia el futuro tecnológico. Su reflexión sobre la evolución de la conciencia transforma el mecate en algo más que una fibra o una técnica: lo convierte en una imagen física de la interdependencia.
El yute puede ser leído entonces como una línea doble.
Es una línea material porque dibuja, sostiene, envuelve, atraviesa y construye.
Es una línea conceptual porque conecta memoria y futuro, naturaleza y tecnología, individuo y comunidad, materia y conciencia.
El mecate resume el principio esencial de la obra: una línea aparentemente única está compuesta por innumerables fibras. Su fuerza no proviene de borrar sus diferencias, sino de mantenerlas unidas.
Desde esta perspectiva, una posible formulación curatorial para la serie sería:
Rafael Montilla transforma el mecate de yute en una línea de pertenencia: una estructura orgánica que atraviesa el cubo, conecta las dimensiones interior y exterior de la conciencia y convierte la interdependencia entre naturaleza, humanidad y tecnología en una experiencia material.
Referencias académicas y museográficas seleccionadas
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Ingold, Tim. “Materials against Materiality”. Archaeological Dialogues, vol. 14, núm. 1.
Ingold, Tim. “The Textility of Making”. Cambridge Journal of Economics, vol. 34, núm. 1, pp. 91–102.
Ingold, Tim. “Transformations of the Line: Traces, Threads and Surfaces”. Textile, vol. 8, núm. 1, pp. 10–35.
Ingold, Tim. “On Human Correspondence”. Journal of the Royal Anthropological Institute.
Salmón, Enrique. “Kincentric Ecology: Indigenous Perceptions of the Human–Nature Relationship”. Ecological Applications, vol. 10, núm. 5.
Bukdahl, Else Marie. “Aesthetic Challenges in the Field of Sustainability: The Relation of Art, Architectural Design and Sustainability in the Projects of Michael Singer”. The Journal of Somaesthetics, vol. 6, núm. 1.
Museum of Arts and Design. “Terumi Saito: Artist Studios”.
Williams College Museum of Art. “Shaping Space: Michael Singer’s Ritual Series”.
Metropolitan Museum of Art. “Josep Grau-Garriga, Dona Catalana”.
University of Michigan Museum of Art. “Ibrahim Mahama: In-Between the World and Dreams”.
National Museum in Wrocław. “Magdalena Abakanowicz, Crowd”.
Terumi Saito
Theresah Ankomah
Michael Singer
Thea Lanzisero
Ciara Elle Bryant
Christopher Kelly
Ibrahim Mahama
Magdalena Abakanowicz
Alberto Burri
Jannis Kounellis
Manish Nai
Josep Grau-Garriga
Gunta Stölzl
Spencer Lewis
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